Foto Eliana Obregn
Foto: Eliana Obregón.

Una gran retrospectiva de los artistas del land-art “Christo y Jeanne-Claude” desembarca este sábado en Buenos Aires, en la Fundación Proa, donde el matrimonio conocido por sus proyectos de envolver puentes o grandes monumentos como el Reichstag de Berlín, se instala en las salas de la institución compartiendo un recorrido desde los primeros paquetes envueltos, a collages, fotografías, dibujos y gigantografías y se detiene en su última obra, la impresión de la mano del artista, dotando de espesor al imaginario liberado de ataduras.

Organizada por la Fundación Proa, el Christo and Jeanne-Claude Foundation y el flamante Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry (MACA) de Uruguay, con curaduría de Lorenza Giovanelli y autoría de Jorge Helft, la retrospectiva sobre la obra de los artistas podrá visitarse hasta el 17 de julio en el barrio de La Boca.

Más acotada que la exhibición uruguaya, está compuesta por collages que incluyen muestras de las telas utilizadas o proyectadas para “empaquetar” los objetos elegidos, así como fotografías, dibujos y planos de rigurosa perspectiva.

En sus cuatro salas, incluida la del primer piso que cierra de algún modo la muestra, la retrospectiva reúne aportes de la familia de Christo y Jeanne-Claude, y de coleccionistas como Helft y cuatro obras de la Fundación Klemm.

Precisamente, en 1995 este artista realizó la primera muestra de Christo en Buenos Aires, en el año de la transición entre la Galería Klemm y la fundación homónima.

Foto Eliana Obregn
Foto: Eliana Obregón.

Pero por sobre todo, la exhibición tiene la impronta autoral del coleccionista Jorge Helft que conoció a Christo en los 70 en París y fue su amigo durante más de 50 años, después de haber comprado en Buenos Aires, la obra “Pacco” (1963) en 1972, y sitúa a la pareja en la agenda expositiva de la región. Pero, el primer paso fue la muestra inaugural del museo Maca de Maldonado, Uruguay, realizada en enero, y que ahora tiene su versión porteña con curaduría de Lorenza Giovanelli.

“Esta es la muestra de la amistad. Lo que más me atrajo es la amistad, ante todo con Christo y Jeanne-Claude, porque eran una pareja tan unida que era como si fueran un solo ser humano”, rememora el coleccionista que a sus 88 años vive entre Francia y Uruguay.

“La obra adquirida, un paquete de yute que era muy característico de Christo en ese momento”, relata. Y arroja luz sobre el sentido de la idea del paquete como obra: sus amigos argentinos artistas de su generación concebían que la obra fuera gratuita, sin valor económico, sin dueño, “que sea del pueblo, para gozar, para mirar, emocionar, pero no de una persona”, sino “una obra que fuera lo más anónimamente posible”, explica.

Fotos: Eliana Obregón.

Volviendo su mirada sobre Christo y Jeanne-Claude, expresa que “Christo tuvo la idea de empaquetar cosas, lo logró porque el paquete no tenía valor, no se sabía lo que era, no tenía dueño, era una cosa emblemática” y arriesga, “lo que pienso es que significaba intriga”; algo así como un juego por descubrir o ver qué había adentro, debajo, como un desocultamiento a ser tocado, sentido.

“Había sido pintor de señoras de la alta sociedad parisina (y así conoce a la madre de su futura esposa) para poder sobrevivir, pero el Christo artista nace con los paquetes”, afirma sobre los comienzos del artista búlgaro.

El próximo paso fue el de las primeras obras que llaman “Early Works” (con barriles, botellas, revistas, lámparas y hasta un libro de arte envuelto y atado con soga), y luego están las vidrieras de negocios tapadas por telas, escondiendo lo que hay detrás.

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Foto: Eliana Obregón.

“Y de ahí en más vamos a ver el progreso de su atrevimiento, de su jugada con el mundo, con el arte y con el entorno”, resume Helft.

“Esta es la muestra de la amistad. Lo que más me atrajo es la amistad, ante todo con Christo y Jeanne-Claude, porque eran una pareja tan unida que era como si fueran un solo ser humano”.Jorge Helft

Sin embargo, adquirió la última obra de Christo, “Hommage à l’Étranger” (2020), como parte de un encargo de la publicación Cahiers D´art, que se quedó en la novena versión de su mano impresa en rojo sobre papel.

Es así que la muestra plantea una mirada novedosa e inédita sobre el paisaje y el arte más reciente y transita desde los comienzos, en 1958, con las primeras propuestas de intervención y su paso a proyectos de gran escala pública. La finalidad, destacan los organizadores, “es el arte mismo”, tal como decían los artistas.

Como dato curioso, la firma conjunta de ambos en los proyectos fue a partir de la insistencia del crítico Pierre Restany para que Jeanne-Claude también figurara como autora, lo que se concreta desde 1985.

“Toda interpretación del trabajo es legítima. Lo que el trabajo les haga sentir es lo que ustedes sienten, eso es lo más importante, por eso estamos tan entusiasmados de trabajar en espacios públicos, ellos estaban entusiasmados”, indica Yavachev, el sobrino de Christo, durante la presentación de la muestra y señala que “las personas se ven confrontadas con las obras cuando a lo mejor no visitan los museos”.

Como anécdota desliza: “Jeanne-Claude bromeaba que no hacían tres cosas: no viajaban en el mismo avión, porque eran como una gran empresa, si se caía el avión se acababa todo, de otra manera eran inseparables. Jeanne-Claude nunca iba al estudio, no dibujaba, pero también bromeaba que Christo nunca había conocido a los contadores”.

“Muchas de las ideas y los proyectos, como el de las “Islas rodeadas” (“Surrounded islands”) fueron de Jeanne-Claude. Colaboraban mucho en los proyectos, y Christo en el estudio llevaba las ideas al papel”, cuenta Yavachev, que concretó el proyecto del Arco de Triunfo envuelto en París el año pasado, como homenaje póstumo.

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Foto: Eliana Obregón.

Su primera obra de gran despliegue fue “Wrapped Coast” (Costa envuelta) cerca de Sydney, Australia, 1968-69: 93.000 m2 de tela y 56 km de soga, con la que los artistas empaquetan una sección de 2,4 km de largo de la costa australiana. La primera vez solo duró 28 horas la instalación de la extensa tela, arrancada por el fuerte viento. Luego llegaron otros proyectos, algunos más extensos que otros, como el del Arco de Triunfo proyectado en 1962 y concretado en 2021. Algunos como el de empaquetar árboles les demandó 32 años; y en 1970 pensaron realizar “The Floating Piers” en el delta del Río de la Plata, que realizaron en el lago Iseo, Italia (2014): 100.000 m2 de tela amarilla brillante se trasladan en un sistema de muelle flotante modular de 220.000 m3 de polietileno de alta densidad, creando un recorrido sobre el agua de 3 km de longitud.

Nacidos un 13 de junio de 1935, Christo Vladimirov Javacheff y Jeanne-Claude son considerados como uno de los grandes exponentes del land art, del arte de acción y efímero, y sus obras trascendieron los límites de la pintura, la escultura y la arquitectura.

La tela siempre fue importante para el artista, que pasó desde el envoltorio de un objeto hasta a ir dejándola cada vez más libre.

Christo se formó en pintura durante cuatro años en la Academia de Arte de Sofía (Bulgaria), y no completó los siete años de formación tradicional. Abandonó Bulgaria en 1957, pasó por Praga y de allí se encaminó del otro lado de la cortina de hierro, pasando por Viena, Ginebra, y en 1958 llegó a París en donde permaneció hasta 1964, un período intenso, escribe la curadora. Luego vendrá la colaboración artística con su esposa y socia de toda la vida desde 1961.

“Christo desarrolló proyectos monumentales y temporarios sobre un nuevo modelo de sistema de autofinanciación libre y abierto al público, que les mereció a ambos un lugar único en la historia del arte”, destaca la curadora italiana y presidenta de la fundación que maneja el legado de ambos artistas.

Foto Eliana Obregn
Foto: Eliana Obregón.

Pero sobre todo, lo importante de los proyectos siempre fue el proceso, la instalación, la gente trabajando, y un consejo dado por el propio Christo: visitar la obra cinco días previos a su inauguración. Algo de esto puede observarse en los documentales que completan la muestra.

Con visitas guiadas a las 15 y a las 17, y actividades sobre la obra, se puede visitar la muestra en Av. Pedro de Mendoza 1929, Ciudad de Buenos Aires.